Creado en 1981 y elevado a la categoría de Parque Nacional en 2008, el Parque Nacional de Anavilhanas protege uno de los mayores archipiélagos fluviales del mundo, situado en el río Negro, en el estado de Amazonas. La región ha estado siempre habitada por pueblos indígenas, que mantienen una fuerte relación cultural y espiritual con las aguas y la selva. Con más de 400 islas distribuidas a lo largo de aproximadamente 130 km, el archipiélago se ha convertido en símbolo de la conservación amazónica. Su declaración como unidad de conservación reforzó el compromiso de Brasil con la protección de la biodiversidad y el desarrollo del turismo sostenible. Hoy, Anavilhanas es una referencia internacional en preservación ambiental, integrando iniciativas de investigación científica, educación ambiental y experiencias regenerativas que ponen en valor a las comunidades locales y la selva en pie.
Anavilhanas es esencial para la conservación de la biodiversidad amazónica, protegiendo ecosistemas de igapó y numerosas especies de fauna y flora. El área contribuye a la regulación climática global y al mantenimiento de los ciclos hídricos de la región. Además de su valor ambiental, el parque impulsa el turismo sostenible, generando ingresos para las comunidades locales y promoviendo experiencias de bajo impacto, alineadas con los principios de conservación y respeto cultural.
La visita al parque es gratuita; sin embargo, actividades como paseos en barco, senderos guiados y alojamientos son operadas por agencias y lodges autorizados en la región de Novo Airão. Se recomienda contratar operadores acreditados que cumplan las normas ambientales y garanticen seguridad e interpretación cualificada. Para experiencias completas y responsables, es aconsejable reservar con antelación, especialmente en temporada alta.
Es fundamental visitar Anavilhanas con guías experimentados, debido a las características del entorno amazónico. Utilice ropa ligera, protector solar y repelente de insectos, y mantenga una hidratación constante. Respete las indicaciones del ICMBio y no deje residuos. La práctica de un turismo consciente es imprescindible: evitar ruidos excesivos, no alimentar a los animales y valorar a los proveedores locales contribuye a la preservación del ecosistema.
El parque puede visitarse durante todo el año, aunque la experiencia varía según el nivel del río. Entre diciembre y mayo, durante la crecida, es posible navegar por zonas inundadas y explorar los igarapés. De agosto a noviembre, en la estación seca, emergen playas fluviales y los senderos resultan más accesibles. Cada estación ofrece una perspectiva única de la Amazonía.
El principal acceso es a través del Aeropuerto Internacional Eduardo Gomes (MAO), en Manaus, que recibe vuelos nacionales e internacionales. Desde allí, el trayecto hasta Novo Airão puede realizarse por carretera (unas 3 horas) o por vía fluvial. Los operadores locales ofrecen traslados completos desde el aeropuerto hasta el destino final.
Permítase vivir la Amazonía de forma auténtica y transformadora. Reserve su experiencia en Anavilhanas con Discover Brasil y conéctese con la selva, las aguas y las comunidades que hacen de este destino un lugar verdaderamente inolvidable.
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