El tiempo con el pueblo Kariri-Xocó fue un regalo. Cada canto, cada historia, cada ritual me llevó hacia adentro. Esto no es turismo, es cuidado. Volví con una nueva forma de ver el mundo y de entender lo que es estar viva.
Luana Ribeiro
05/05/2025
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Un encuentro con lo esencial
Estar en la selva con el pueblo Shanenawa fue una experiencia que me tocó el alma. Escuchar, aprender, caminar con respeto... Volví distinta. Más consciente, más conectada y con el corazón en silencio. Uno de esos momentos que no se olvidan.
Fernanda Cruz
05/05/2025
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Un desafío que vale cada paso
Fueron días de lluvia, sol, piedras y belleza. El Monte Roraima es intenso y sagrado. Cada paso parecía llevarme a otro tiempo. Dormir en la cima fue algo mágico. Volví con historias, silencio y una paz que no se puede explicar.
Eduardo Lima
05/05/2025
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Un lugar que parece de otro mundo
El Monte Roraima es una de esas experiencias que no se olvidan. Los paisajes son irreales y las caminatas exigen físicamente pero nutren el alma. Volví diferente, más liviano y con el corazón lleno de gratitud.
Marcelo Vieira
05/05/2025
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Una experiencia que deja huella
Llegar al punto más alto de Brasil fue inolvidable, pero lo que más me tocó fue el encuentro con la cultura Yanomami. Cada paso tenía sentido y cada silencio hablaba por sí solo. Una experiencia profunda que cambia cómo vemos el mundo y a nosotros mismos.
Sanación y naturaleza